Lawrence Booth escribe…
El juego pasó a un patrón de espera, con los cerradores de Inglaterra sondeando el medio del campo, como lo han hecho a menudo en esta serie, y Steve Smith y Cameron Green negándose a morder el anzuelo. Si Australia puede ampliar su ventaja a tres cifras, es difícil ver cómo Inglaterra emerge con algo mejor que un empate. Pero si pueden sostener un déficit de, digamos, 60, todavía tienen posibilidades. En torno a Smith, sin embargo, ese debate parece académico.