Kylian Mbappé se encuentra en un momento crucial con el Real Madrid tras el persistente esguince de rodilla izquierda que le aqueja desde diciembre.
Aunque inicialmente el club permitió al delantero francés gestionar su tiempo de juego en función de su tolerancia al dolor, la situación se agravó antes del partido contra el Benfica. La aprehensión finalmente llevó a Mbappé a abandonar el campo para una recuperación a largo plazo.
Los problemas de rodilla de Mbappé son crónicos
La pura determinación de Mbappé estuvo a la vista para guiar al Madrid a la medalla de plata en la final de la Supercopa contra el Barcelona en Jeddah. Inicialmente, el cuerpo técnico ideó un protocolo cauteloso, con la intención de dejar al astro francés fuera de juego durante tres rigurosas semanas para permitir que la inflamación se calmara correctamente. Sin embargo, la magnitud de un Clásico de alto riesgo con un trofeo en juego hizo que esos planes conservadores finalmente se abandonaran, ya que el delantero llevó su cuerpo al límite absoluto. Esa apuesta calculada ahora parece resultar contraproducente. Después de un brote repentino y un malestar agudo y renovado durante el entrenamiento del martes, Mbappé se vio obligado a hacer una pausa y suspender oficialmente toda actividad física en el campo. COMO El informe afirma que actualmente se encuentra inmerso en una evaluación completa con estadísticas médicas especializadas, desesperado por mapear la fuente fisiológica exacta de este dolor crónico y asegurar un diagnóstico definitivo antes de que la situación empeore.
Gestionando un problema crónico desde diciembre
El problema surge del partido del 7 de diciembre contra el Celta de Vigo, que marcó el final de la explosiva forma de Mbappé al comienzo de la temporada. Aunque el club intentó gestionar la enfermedad internamente, no se logró una recuperación completa. La próxima Copa del Mundo añade una importante capa de complejidad a la situación, ya que optar por la cirugía pondría en grave peligro las posibilidades del delantero de liderar a su nación en el escenario más importante del fútbol.
Centrado en proteger su sueño mundialista, la estrella francesa se resiste firmemente a la intervención quirúrgica y prefiere confiar en una rehabilitación conservadora. En estrecha coordinación con el cuerpo médico del Real Madrid, Mbappé está consultando activamente con expertos externos para encontrar una opción viable. Aunque no se ha establecido un calendario concreto para su regreso, existe un fuerte entendimiento mutuo entre el jugador y el club de que no volverá a los terrenos de juego hasta que esté totalmente recuperado.
Esfuércese por lograr el máximo rendimiento
No es ningún secreto que Mbappé ha estado jugando con importantes molestias durante los últimos meses, un factor que claramente ha perjudicado sus niveles de rendimiento. Tras volver a lesionarse el martes, se ausentó del encuentro de Liga de Campeones ante el Benfica en el Bernabéu. Actualmente busca poner fin al dolor que le ha impedido rendir al nivel de clase mundial que ha mostrado durante la mayor parte de la temporada.
El Real Madrid podría volver desesperadamente al redil por su talento y capacidad goleadora, pero necesitan que el francés esté en plena forma en lugar de hacer apariciones esporádicas basadas en su umbral de dolor. Sin un parte médico oficial emitido sobre el alcance de sus lesiones, el entorno de Valdebebas ha pasado de hablar de “malestares” a admitir una lesión oficial.
Buscando una solución a largo plazo
La atención se centra ahora en análisis médicos en profundidad y asesoramiento de expertos. Dirigido por el director médico del Real Madrid, Niko Mihic, el club está explorando opciones no quirúrgicas para tratar la rodilla. El objetivo es lograr un delicado equilibrio: permitir que Mbappé ayude al Madrid en la búsqueda de títulos mientras mantiene su óptima forma física para la próxima Copa del Mundo.
A medida que la temporada se acerca a su recta final crítica, Los Blancos no pueden permitirse una ausencia prolongada de su fichaje estrella. Sin embargo, la mala gestión de la lesión en esta etapa conlleva un grave riesgo de colapso físico total. Como resultado, tanto el club como el jugador están sopesando cuidadosamente todos los consejos de los expertos para garantizar una recuperación constante, lo que permitirá a Mbappé redescubrir su ritmo explosivo y liderar el ataque tanto para el club como para el país.











