Algunas celebraciones estallaron en la capital iraní y en otras partes del país después de la noticia de que un diplomático occidental en Teherán y su líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, habían muerto en un ataque estadounidense e israelí, según un vídeo compartido en las redes sociales.
La gente en la capital gritaba de alegría desde sus ventanillas y los conductores tocaban sus bocinas en las calles, dijo el diplomático. Habló bajo condición de anonimato porque no está autorizado a informar a los medios.











