Los funcionarios alemanes han dado luz verde a nuevos esfuerzos para rescatar a una ballena jorobada varada en la costa del Mar Báltico del país durante más de un mes.
La lucha por la supervivencia de una ballena de 13 metros (40 pies) se ha apoderado de Alemania mientras el animal está varado en una playa de arena cerca de la ciudad de Lübeck, lejos de su hábitat natural.
Después de que varios intentos iniciales de rescate fracasaran, dos empresarios se ofrecieron a financiar un nuevo esfuerzo que implicaba cargar la ballena en una barcaza especial y transportarla a aguas más profundas.
El ministro de Medio Ambiente del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus, dijo que dos veterinarios habían examinado a la ballena y creían que estaba apta para el transporte.
Después de su anuncio, se pudo ver a rescatistas con trajes de buceo con barcazas junto a la ballena en aguas poco profundas cerca de la isla Poel.
Algunos medios alemanes informaron que el animal, llamado Timmy, fue visto por primera vez atrapado en un banco de arena cerca de Lübeck el 23 de marzo y se quedó atascado varias veces antes de liberarse.
A principios de abril, los funcionarios liberaron a Timmy, diciendo que creían que no podían salvarlo. Pero tras la protesta, las autoridades convencieron a los empresarios para que idearan un plan de rescate.
Algunos científicos han criticado duramente la decisión de permitir más intentos de rescate, creyendo que serían demasiado arriesgados para las ballenas y estimando que las posibilidades de éxito son bajas.
Backhouse dijo que rescatar a la ballena es su “prioridad absoluta” y que está tratando de “hacer todo lo posible para ayudar”.
La historia creó un frenesí mediático, con cobertura ininterrumpida de canales de televisión, medios en línea y personas influyentes en las redes sociales, pero también dio lugar a discusiones airadas y teorías de conspiración.











