Canadá es el último país en dar la bienvenida a trabajadores y científicos altamente calificados, mientras Estados Unidos restringe la inmigración y recorta los fondos para la investigación bajo el presidente Donald Trump.
El martes, Canadá anunció una inversión de 1.200 millones de dólares durante una década en salarios, infraestructura y subvenciones destinadas a contratar a más de 1.000 médicos, científicos e investigadores en campos críticos.










