Desde el estallido de la guerra en Irán a finales de febrero, el presidente Donald Trump ha hecho declaraciones cada vez más contradictorias sobre la estrategia estadounidense. El cambiante cronograma de la administración para poner fin a la guerra es uno de los ejemplos más claros de sus cambios de mensajes, que han generado confusión y una necesaria limpieza por parte del personal de la Casa Blanca.











