El Reino Unido declarará grupo terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán e impondrá sanciones a la organización paramilitar de élite que está ampliando su control sobre el país.
La medida se produce después de que las autoridades del Reino Unido vincularan al IRGC y sus representantes con una ola de complots violentos en suelo británico, incluidos atentados con bombas e intentos de asesinato contra periodistas y activistas iraníes en Gran Bretaña.











