El gigante naviero chino Cosco dijo el martes que suspendería las operaciones en un puerto del Canal de Panamá en medio de una disputa en curso entre Estados Unidos y China sobre el control de la vía fluvial.
COSCO, propietaria de una de las flotas de petroleros más grandes del mundo, tiene como objetivo el puerto de Balboa en el Pacífico, que las autoridades panameñas retomaron bajo su control el 23 de febrero.
Panamá también recuperó el control del puerto de Cristóbal en el Océano Atlántico después de que un tribunal anulara un acuerdo que había permitido a una filial de CK Hutchison Holdings, con sede en Hong Kong, operar ambas terminales desde 1997.
El año pasado, el 38 por ciento de los contenedores que transitaron por el Canal de Panamá pasaron por estos dos puertos.
China ha amenazado con extraditar a Panamá tras la decisión del tribunal.
La empresa estatal Cosco, con sede en Shanghai, dijo en un memorando publicado por el diario panameño La Presna que ya no “tendrá salidas ni llegadas al puerto de Balboa”.

“Le aconsejamos que tome las medidas necesarias para evitar retrasos y contratiempos en su logística”, añadió la empresa.
La AFP no pudo confirmar inmediatamente de forma independiente el cambio.
El país centroamericano se ha visto envuelto en mayores tensiones entre Washington y Beijing, y el presidente estadounidense Donald Trump afirmó el año pasado, sin proporcionar pruebas, que China administra efectivamente el canal.
Panamá siempre ha negado el control chino sobre la vía fluvial de 80 kilómetros (50 millas), que es utilizada principalmente por Estados Unidos y China.
















