Los grupos paramilitares sudaneses que han estado luchando contra el ejército de Sudán durante más de dos años dijeron el jueves que habían acordado un alto el fuego en una guerra que ha creado la peor crisis humanitaria del mundo.
El grupo, conocido como Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), ha sido acusado de atrocidades contra civiles. Dijo en un comunicado que había aceptado una propuesta de alto el fuego presentada por un grupo de mediadores liderados por Estados Unidos. RSF dice que busca “abordar las devastadoras consecuencias humanitarias de la guerra”, proporcionar ayuda y trabajar por la paz.
Pero no ha habido indicios de que el ejército sudanés, que recientemente ha sufrido grandes pérdidas en el campo de batalla, haya aceptado un alto el fuego. Los líderes militares de Sudán rechazaron efectivamente la propuesta de paz a principios de esta semana, indicando que sólo la aceptarían si las RSF deponían las armas.
En un comunicado del jueves, el ejército reiteró su compromiso de derrotar al grupo paramilitar por la fuerza.
RSF reacciona ante la creciente presión internacional por las atrocidades cometidas por sus tropas en la ocupación de El Fashar, la última ciudad fuera del control del grupo en la región de Darfur Occidental. Una serie de fotografías verificadas y relatos de testigos apuntaron a una aparente masacre allí.









