El ex presidente francés Nicolas Sarkozy ha sido declarado culpable de financiación ilegal de campaña en su fallido intento de reelección de 2012, después de que el tribunal más alto del país rechazara su apelación final.
Sarkozy, que fue presidente de derecha del país de 2007 a 2012, fue condenado por ocultar gastos adicionales ilegales para su fallida campaña de reelección, que construyó mediante mítines masivos al estilo estadounidense.
El caso fue apodado el incidente “BigMillion” debido al nombre de la compañía de eventos que organizó el elaborado y artísticamente filmado concierto de Sarkozy en el estadio frente a miles de fanáticos que ondeaban banderas cuando Sarkozy luchaba por la reelección. Finalmente perdió ante François Hollande, del Partido Socialista.
En un juicio de 2021, los fiscales estatales resaltaron la actitud de Sarkozy de “no podría importarle menos” al exigir una manifestación al día en forma de un gran “espectáculo al estilo estadounidense” y permitir que creciera muy por encima del límite legal para la campaña presidencial.
La fiscalía dijo que el contador advirtió a Sarkozy que estaba a punto de aprobar formalmente el límite de gasto de 22,5 millones de euros, pero insistió en organizar más eventos para defenderse de Hollande, quien fue posicionado como el “Señor Normal” que busca tomar medidas enérgicas contra el mundo de las finanzas.
Al final, el gasto de campaña de Sarkozy ascendió a al menos 42,8 millones de euros, casi el doble del límite legal, dijeron los fiscales.
Sarkozy, que negó haber actuado mal, presentó una apelación que tardó años.
El tribunal más alto de Francia, la Cour de Cassation, que se centra en si la ley se aplicó correctamente más que en los hechos del caso, ha confirmado ahora el fallo anterior, finalizando la condena de Sarkozy.
Sarkozy, que fue puesto en libertad tras otra condena a principios de este mes, ahora debe cumplir su condena. En apelación fue condenado a un año de prisión, la mitad del cual fue suspendida. Maneras como usar una etiqueta electrónica pueden costarle seis meses de prisión sin tener que ir a la cárcel.
Sarkozy ha enfrentado múltiples desafíos legales desde que dejó el cargo. Está apelando su condena por conspiración criminal en un plan para obtener fondos de campaña para su candidatura presidencial de 2007 del régimen del fallecido dictador libio Muammar Gaddafi.
Fue esta convicción la que lo llevó en octubre a la prisión de La Sante de París, donde pasó 20 días, una experiencia que describió como “aterradora” y una “pesadilla”. Quedó en libertad el 10 de noviembre.










