
Francfort, Alemania:
Un cable filtrado el domingo del embajador de Berlín en Estados Unidos preocupado por el “plan de venganza” de Donald Trump hizo que la diplomacia alemana diera un giro antes del regreso de los republicanos al poder.
Según un cable confidencial publicado el domingo por el diario alemán Bild, el embajador en Berlín, Andreas Michaelis, condenó la “estrategia de máxima perturbación” prevista por Trump para “redefinir el orden constitucional”. Advirtió que podría socavar la democracia en Estados Unidos.
Dado que Michaelis representará al gobierno alemán en la toma de posesión de Trump el lunes, la filtración del cable no podría llegar en peor momento para Berlín.
En el supuesto cable enviado al Ministerio de Asuntos Exteriores el pasado martes, el embajador dijo que veía al presidente electo de Estados Unidos como un hombre impulsado por un “deseo de venganza”.
Michaelis dijo que Trump pretendía “concentrar la mayor parte del poder” en la presidencia en detrimento del Congreso y los estados. Según el cable citado por Bild, “erosionaría enormemente” los principios democráticos básicos de Estados Unidos.
Preguntada sobre el cable, la ministra de Asuntos Exteriores, Annalena Bierbock, confirmó su existencia.
“Por supuesto, las embajadas redactan el informe, su objetivo, especialmente durante un cambio de gobierno, es informarnos qué podemos esperar…”, dijo Bierbock al canal de televisión ZDF.
“Y el presidente estadounidense ya ha anunciado lo que quiere hacer… y por supuesto tenemos que estar preparados para eso”.
Contactado anteriormente por la AFP, el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán afirmó que, por principio, no hacía comentarios sobre “documentos internos, análisis e informes de la embajada”.
‘disparates’
El conservador Friedrich Marz, favorito para ganar las elecciones a canciller a finales de febrero, criticó la filtración.
En un mitin de campaña, criticó el cable como “lleno de todo tipo de críticas y tonterías sobre el presidente electo estadounidense”. “Alemania no necesita que el presidente estadounidense y su gobierno les señalen con el dedo”, añadió.
Marge se presenta como una persona para negociar con la administración entrante de Estados Unidos.
En contraste, el actual canciller, el socialdemócrata Olaf Scholz, ha sido más crítico con la extrema derecha AfD, particularmente con el multimillonario tecnológico Elon Musk, aliado de Trump, y su intromisión en las elecciones de Alemania.
Y dadas las frecuentes amenazas arancelarias de Trump, Alemania teme estar en la primera línea de una guerra comercial entre Estados Unidos y la UE.
Cualquier aumento de aranceles a las exportaciones alemanas afectaría a Berlín en un momento en que la mayor economía de Europa ya está tambaleándose.
En otra entrevista publicada el sábado en Bild, Lars Klingbeil, colíder del SPD de Scholz, afirmó que Berlín “necesita trabajar bien con todas las administraciones estadounidenses, nuestras primeras señales no fueron alentadoras”.
“Le tenderemos la mano a Donald Trump”, afirmó, pero “debemos tener claro que si él lo rechaza, debemos ser fuertes y defender nuestros intereses”.
(A excepción del titular, esta historia no fue editada por el personal de NDTV y apareció en un canal sindicado).










