CONCORD, Carolina del Norte – En una semana desgarradora, mientras la comunidad de NASCAR se tambaleaba por la muerte de Kyle Busch, el piloto con más victorias en la historia de la división de la Serie Nacional de NASCAR, era apropiado que Daniel Suárez, un piloto que alguna vez fue un gran mentor para Busch, saliera victorioso.
“Lo primero que me vino a la mente fue Kyle (Busch)”, dijo Suárez en su conferencia de prensa posterior a la carrera sobre lo que pensó cuando consiguió la victoria. “Y todos sabemos que ha sido una semana y un fin de semana difíciles para todos nosotros: los pilotos, los dueños de equipos, los medios, los fanáticos y, lo más importante, su familia”.
También apropiadamente, el equipo Spire Motorsports de Suárez presentó su programa desde el mismo edificio que albergaba al equipo Kyle Busch Motorsports de Busch.
Con la familia Busch haciendo su primera aparición pública desde la trágica muerte de Busch el jueves durante una ceremonia previa a la carrera en Charlotte Motor Speedway, Suárez dijo que las emociones seguían a flor de piel de cara a la carrera del domingo.
“Hubo tantas emociones hoy, ¿sabes? Ver a Samantha por primera vez hoy me rompió el corazón por completo”, explicó Suárez. “Vi a Braxton también, y por una fracción de segundo, la abracé y le di un beso en la cabeza. Ya sabes, había tanta emoción. Sentí que cuando me subí al auto, no estaba listo para conducir”.
Suárez pudo reclamar el liderato al final de la carrera gracias a una decisión táctica de su jefe de equipo, Ryan Sparks.
En los siguientes dos reinicios, Suárez se defendería de Christopher Bell, Denny Hamlin y Tyler Reddick, tres pilotos que lideraron el 63,8% de las vueltas de la carrera. Con el clima amenazador y el trío de Toyota respirándole en la nuca, Suárez lideraba la carrera cuando comenzó lo más intenso del fin de semana lleno de lluvia.
NASCAR, que esperaba reiniciar la carrera durante las últimas 27 vueltas de la distancia programada, llamaría a Suárez, y al resto del pelotón, a boxes para un período de bandera roja. Poco después de que el pelotón se detuviera, la lluvia se intensificó y quedó claro que sería necesario un importante secado de la pista para poder dar las últimas vueltas.
La madre naturaleza obligó a NASCAR a completar la carrera y, como resultado, Suárez obtuvo la tercera victoria de su carrera en la Copa NASCAR. La primera victoria de Suárez en la Crown Jewel Race se produjo en un día en el que él y su equipo No. 7 Spire Motorsports enfrentaron muchas probabilidades.
“No es una coincidencia. Los astros se alinearon. Y aún hoy, tampoco fue fácil”, dijo Suárez. “Tuvimos una rueda suelta, un neumático pinchado, lo teníamos todo. Teníamos muchas probabilidades, pero sabía que mi auto era rápido. Lo sabía ayer, pero realmente no pudimos demostrarlo. Así que estoy muy orgulloso de mi equipo. Muy orgulloso de mi equipo de boxes”.
Detrás de Suárez, en una feroz batalla por el segundo puesto, estaba Bell, quien le quitó el lugar a su compañero de equipo en Joe Gibbs Racing, Denny Hamlin.
“Me sentí realmente seguro de que en los últimos dos reinicios realmente podría conseguir algo de velocidad. Era sólo una cuestión de quién podía despejar entre (Bale) y yo y no podíamos despejarnos entre nosotros y eso le daría a (Suárez) algo de tiempo extra”.
Hamlin continuó: “Es realmente desafortunado. Pero con la lluvia, no hay nada que podamos hacer al respecto”.
A Tyler Reddick, otro piloto de Toyota, que lideró 119 vueltas, el máximo de la carrera, se le acreditará un cuarto puesto.
La Madre Naturaleza asestó un duro golpe a Toyota Racing, que lideró 289 de las 373 vueltas totales en la carrera del domingo por la noche. Échale la culpa a la lluvia.
Kyle Larson logró un resultado entre los cinco primeros en un quinto lugar este año sin la pesadilla logística del doblete de las 500 Millas de Indianápolis y las 600 Coca-Cola.
Ty Gibbs, Ryan Blaney, Joey Logano, William Byron y Jane Smith completaron los 10 primeros clasificados de Coca-Cola 600.
Austin Hill, a quien se le asignó la difícil tarea de conducir el Chevrolet Richard Childress Racing de Kyle Busch en el evento, finalizó 27º, a una vuelta del ritmo del Chevrolet No. 33.
Aunque Larson no intentó ‘The Double’ este año, Kathryn Legg logró convertirse en la sexta piloto de la historia, y la primera competidora femenina en competir en las 500 Millas de Indianápolis y en las 600 Coca-Cola el mismo día.
Legge, que vio terminar su apuesta por la Indy 500 con un accidente en la vuelta 18, terminó 31º en la Coca-Cola 600 después de sufrir una fractura en una rueda al principio del evento. Legge completaría 361 de las 373 vueltas en el Chevrolet No. 78 de Live Fast Motorsports.











