El Banco Central Europeo subió los tipos de interés por primera vez desde 2023 en respuesta a la alta inflación provocada por la guerra en Irán.
El BCE elevó su tasa de depósito clave a 2,25% desde 2% y los mercados financieros están descontando dos aumentos más para la próxima primavera.
La inflación de los precios al consumidor de la eurozona aumentó al 3,2% en mayo de 2026, frente al 3% en abril, lo que alimenta la preocupación de que el conflicto en Medio Oriente obligue a los fabricantes y minoristas a aprobar aumentos de precios en el verano y el otoño para mantener los niveles de ganancias.
La subida de tipos será vista ampliamente como un intento del BCE de controlar la inflación en las primeras etapas tras las críticas por retrasar una subida de tipos en 2022 en medio de la agresión de Rusia en Ucrania.
Hasta ahora, el banco central ha mantenido las tasas de interés niveladas con la esperanza de que se firme un acuerdo de paz entre Donald Trump e Irán, limitando la necesidad de aumentos de las tasas de interés para contrarrestar las presiones inflacionarias.
Sin embargo, hasta ahora un acuerdo ha resultado fuera de alcance y los precios del petróleo se mantienen por encima de los 90 dólares el barril, en comparación con los 70 dólares que rondaban antes de que comenzara la guerra.
En marzo, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, indicó que los costos de endeudamiento tendrían que aumentar para limitar el aumento de la inflación.











