Durante semanas, la administración Trump ha demostrado su celo por combatir a los llamados “narcoterroristas” en el hemisferio occidental. Estados Unidos ha bombardeado numerosos barcos en el Caribe y el Pacífico que, según funcionarios de Trump, transportan drogas a costas estadounidenses, al tiempo que amenaza con atacar al régimen del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a quien la Casa Blanca ha calificado de tirano ilegal y jefe de un cártel de gánsteres. El martes, el presidente Donald Trump celebró una reunión de gabinete sobre posibles planes estadounidenses para Venezuela, durante la cual el secretario de Defensa, Pete Hegseth, elogió a Trump por “quitarse los guantes” y declaró que “acabamos de empezar” a enviar a los narcotraficantes “al fondo del océano”.










