Hong Kong es famoso por sus espacios habitables diminutos y estrechos. Muchos pisos no tienen balcones, lo que hace que secar la ropa sea un gran desafío.
A medida que el invierno da paso a meses más cálidos, muchas familias de bajos ingresos cuelgan su ropa y ropa de cama al aire libre en áreas públicas en los días soleados. Algunos llevan a las calles cáscaras de mandarina secas, pescado salado y bok choy seco para que se sequen al sol, creando una vista única en Hong Kong.

La falta de espacio habitable deja expuesta la esfera privada, donde la exhibición de pertenencias personales arruina el aire de una vida tranquila y tranquila.






























