Jerusalén Este — Eid al-Fitr, la festividad al final del Ramadán, llegó a Medio Oriente este año bajo la sombra de la guerra y la perturbación. En una rara coincidencia, Nowruz, el Año Nuevo persa, cayó el mismo día, lo que convirtió el viernes en un doble feriado para muchos iraníes.
Es un momento en el que las personas deben ser la mejor versión de sí mismas. Durante el Eid, los musulmanes celebran el final del mes de ayuno del Ramadán, un momento de reflexión personal y renovación espiritual. Nowruz, que marca el comienzo de la primavera, es el triunfo anual de la luz sobre la oscuridad, una celebración cultural más que religiosa.











