Beijing condenó el lunes un plan de la UE destinado a reforzar las industrias del bloque frente a la feroz competencia de China y prometió contramedidas si se implementa.
En marzo, la UE dio a conocer nuevas reglas “Hecho en Europa” para las empresas que intentan acceder a financiación pública en sectores estratégicos como los automóviles, la tecnología verde y el acero, lo que obliga a las empresas a cumplir umbrales mínimos para las piezas fabricadas en la UE.
La propuesta, estancada durante meses por disputas sobre medidas, es una parte clave del intento de la Unión Europea de restaurar su ventaja competitiva, frenar su declive industrial y detener decenas de miles de pérdidas de empleos.
El Ministerio de Comercio de Beijing dijo el lunes que había presentado comentarios a la Comisión Europea el viernes, expresando la “seria preocupación” de China por lo que llamó la ley “discriminación tradicional”.
“Si la UE… procede con la ley y, por lo tanto, daña los intereses de las empresas chinas, China no tendrá más opción que tomar contramedidas para proteger firmemente los derechos e intereses legítimos de sus empresas”, advirtió el Ministerio de Comercio en un comunicado.
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Las empresas europeas de muchos sectores afectados por la propuesta llevan mucho tiempo lamentando que se enfrentan a una competencia desleal de rivales chinos fuertemente subsidiados.
La propuesta de la UE, formalmente conocida como “Ley del Acelerador Industrial”, apunta a los fabricantes chinos de baterías y vehículos eléctricos al exigir que las empresas extranjeras se asocien con empresas europeas y transmitan conocimientos técnicos cuando se instalen en el bloque.
La Cámara de Comercio de China en la UE dijo este mes que el plan marcaba un cambio hacia el proteccionismo que afectaría la cooperación comercial entre la UE y China.
















