CIUDAD DEL VATICANO — Mientras León XIV se acerca a su primera Pascua como Papa, una nueva era de poder militar estadounidense impregnada de piedad religiosa le presenta un desafío: cómo lidiar con una visión de Dios expresada por la administración Trump y sus partidarios que parece radicalmente diferente a la del Vaticano, el centro religioso más grande del mundo cristiano.











