Una cadena hotelera española cerrará todas sus operaciones en Cuba a finales de semana debido a “grandes dificultades” para hacer negocios en la isla ante la creciente presión de Washington.
Las últimas sanciones estadounidenses hacen “imposible, práctica y verdaderamente, mantener incluso una mínima estabilidad operativa”, explicó el Grupo Meliá en un comunicado al regulador bursátil español este martes.
La compañía dijo que intentará garantizar una transición sin problemas para minimizar al máximo el impacto en empleados, proveedores y clientes.
Meliá anunció el mes pasado que dejaría de operar 15 de sus 34 hoteles en Cuba, uniéndose a otras compañías extranjeras que han roto vínculos con el grupo militar de la isla, GAESA, bajo presión de Washington.
Meliá, uno de los mayores operadores hoteleros extranjeros de Cuba con 14.000 habitaciones, no mencionó en ese comunicado los otros 19 hoteles que opera en Cuba en asociación con el Ministerio de Turismo del país.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó en mayo nuevas sanciones contra Cuba, dirigidas a una amplia gama de personas y amenazando a los bancos y empresas extranjeras que trabajan con ellos.
Meliá fue el primer grupo hotelero español en establecer presencia en Cuba después de que la nación caribeña abriera su sector turístico a los extranjeros en los años 90, con la esperanza de aliviar la crisis económica provocada por el colapso de la Unión Soviética.
Además de las sanciones económicas desde 1962, Washington ha detenido todos los envíos de petróleo a la isla desde enero, excepto un barco ruso.











